El cambio comienza por dentro

Quizás la pregunta más frecuente que me hacen ahora, es de dónde nació DarMas, y aunque suelo contestar con la historia normal de un emprendimiento, lo cierto es que nació de todo un proceso de cambio interno, que no es tan fácil de explicar.

Hay cierto momento en la vida en que miras hacia atrás y agradeces los logros obtenidos y sientes que haz hecho todo lo que habías querido hacer y que haz cumplido la mayoría de tus metas como persona, las profesionales, las personales, pero sin embargo, y en mi caso, sientes que falta algo, que hay un vacío difícil de explicar, por lo menos racionalmente.

Para mí ese vacío no era más que la necesidad de hacer algo por aportar y cambiar la realidad que no me gustaba. Todos cuando somos niños soñamos con ser súper héroes y cambiar el mundo, pero a medida que crecemos notamos que eso no solo es un ideal lleno de fantasía, sino que es muy difícil salirse del sistema y que es la rutina la que gobierna tu vida, entre muchos deberes y quehaceres.

Esa pequeña crisis existencial sembró en mí esa semillita del cambio, pero no cualquier cambio, no uno de esos de imagen que a veces alegran el alma, o no uno de simple trabajo o rutinas. Decidí gestar un cambio profesional para crear algo que comenzara como un sueño personal de ayudar, y fuera contagiando a otros, de tal modo, que en algún momento, se estuvieran generando grades cambios, en suma, se estuviera cambiando al mundo.

Sé que este sueño sigue siendo muy utópico, pero a pesar de que DarMas hasta ahora está comenzando a nacer, siento la satisfacción de haber comenzado por algo, de haberle dado espacio al cambio en mi vida y el tener una ventana al mundo en donde demostrar que todos podemos hacer realidad los sueños.

Creo firmemente en la fuerza de una cadena de favores; en que el fenómeno de bola de nieve puede ser positivo y que aunque se empiece pequeño, si se hacen las cosas con la mejor voluntad y el objetivo de ayudar, pronto seremos muchos los conectados con DarMas y que será posible como lo indica su nombre, Dar Más a la sociedad y cambiar esas realidades que tanto nos duelen. Pasar del Kharma al Dharma es posible, a través de las buenas acciones y está, más que una empresa, es para mí una acción que ofrezco a todos, pues DarMas será de todos los usuarios, y les permitirá como a mí, gestar un gran cambio positivo en sus vidas. 

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